Xavier Claramunt, el arquitecto que proyecta enviar un robot a la luna


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(Spain)

XAVIER CLARAMUNT, EL ARQUITECTO QUE PROYECTA ENVIAR UN ROBOT A LA LUNA

Nacido en Igualada en 1965 Claramunt está al frente de EQUIP, un despacho de arquitectos fundado a principios de los años 90.
Los patios y jardines de su estudio en Palo Alto, en el Poblenou barcelonés, entre artistas y creadores de la talla de Javier Mariscal, son un remanso de paz, ideal para la gestación de ideas lunáticas (nunca mejor dicho) y para reflexionar sobre el futuro que depara a la arquitectura.

Originario de unas tierras aficionadas al vuelo, el arquitecto e ingeniero aeronáutico Xavier Claramunt ha sabido aunar lo mejor de ambas carreras en un nuevo modelo de negocio que dice adiós a la arquitectura tal como la conocemos. Su estudio de arquitectura, EQUIP, ha sufrido como tantos otros los embates de la crisis, una crisis que ha reducido al mínimo su estructura y ha sido un revulsivo para percatarse de los nuevos horizontes que esperan a la profesión. Y es que Xavier Claramunt (Igualada, 1965), no es un arquitecto al uso. Además de proyectar edificios de viviendas, equipamientos públicos y hoteles, “con los que gano dinero”, dispone de un área, el Lab, “en el que hacemos todo aquello que realmente nos apetece”, sin que detrás haya necesariamente un cliente. Lo que le gusta últimamente está muy ligado a la industria aeroespacial y para ello ha fundado la firma Galactic Suite, “nacida de plantear nos trabajar en situaciones extremas”, y desde la que ha ideado un hotel espacial, otro bajo el agua y artefactos hinchables esféricos útiles, por ejemplo, como refugio en el Himalaya. Su última gran idea es el proyecto Catalunya a la lluna, que sueña con enviar a este satélite, antes de 2012, un robot capaz de desplazarse 500 metros en superficie y transmitir imágenes y datos a la Tierra. Es la única iniciativa española, de entre poco más de una veintena de todo el mundo, presentada al concurso Google Lunar X Prize. Superados los trámites de inscripción, ahora queda lo más difícil: encontrar los 50 millones de euros con que materializar la propuesta. De momento, ha presentado una enmienda a los Presupuestos del Estado, con el apoyo de CiU, PP, ERC e IU, para que las aportaciones económicas puedan desgravar fiscalmente, al igual que ocurre en iniciativas de mecenazgo como el Año Xacobeo o el año Lebaniego. Mientras tanto, cuenta con el apoyo del Centre Tecnológic de 1’Aeronáutica i de l’Espai (CTAE) y de la consultora New Output y ha contactado con equipos de la Universitat Politéc nica de Catalunya (UPC). Para el arquitecto, hacer realidad un proyecto así colocaría al sector aeroespacial catalán en el mundo, “un sector emergente y muy potente” al que le falta un empujón. En la misma línea, Claramunt ha ideado, junto a Xavier Gabriel, el alma de La Bruixa d’Or, un globo capaz de alcanzar los 90.000 metros de altura y con el que organizar vuelos turísticos de dos días que permitirían apreciar la corteza terrestre.

Intemacionalización, diversificación
Estas ideas, para muchos descabelladas, son un ejemplo del vuelco que debe dar el arquitecto en nuestro país. Para Claramunt, ello debe pasar por la intemacionalización, en cuanto “la arquitectura aquí lo está pasando muy mal”, por la diversificación de las actividades y “por la reinvención de servicios de consultoría”, aprovechando la capacidad que tiene el arquitecto de descubrir las oportunidades de otros sectores. Su empresa refleja el cambio que predica. En 2004 estrenó delegación en China, país en el que ha diseñado varios hoteles, y también ha abierto oficina en Abu Dhabi, donde proyecta el edifico Esfera, y tiene una pequeña oficina en Méjico. En España trabaja, entre otros, en dos hoteles en Barcelona y en equipamientos deportivos, de entre los que cita un polideportivo semienterrado en Tarragona, que destaca por los criterios de sostenibilidad con que ha sido concebido. El camino de la diversificación y la consultoría le han llevado a colaborar con empresas de joyería (durante más de diez años se dedicó al diseño de joyas), de accesorios para el baño como Cosmic, automovilísticas como BMW e incluso con Ferran Adrià para el diseño de la cubertería. Si hasta hace poco la mayor parte del negocio de Claramunt se basaba en la arquitectura tradicional, en el futuro prevalecerá el área de creatividad y consultoría.buy cialis without a perscription