En la era del turista ingrávido

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La Vanguardia Viajar
GALACTIC SUITE
(Spain)

EN LA ERA DEL TURISTA INGRÁVIDO

[...] en España, el Equipo Claramunt ha desarrollando un prototipo de habitación de hotel espacial, la Galactic Suite (en las fotos). El hotel tiene aspecto de racimo de uvas y de un núcleo parecido a un satélite “cuelgan” las habitaciones en forma de cápsula con un gran ventanal hacia el espacio. [...]
Parece que la Tierra se nos queda pequeña a la hora de viajar. Como antaño hicieran los antiguos exploradores, un nutrido grupo de científicos, visionarios y millonarios se han lanzado a la aventura espacial para adentrarse en una jungla de estrellas, nebulosas y planetas. Más pronto de lo que imaginamos los viajes más allá de la atmósfera o los hoteles en la Luna serán una realidad. Actualmente, existen varias empresas en Inglaterra, EE.UU., Rusia e incluso España que trabajan para hacer realidad el sueño que hoy sólo pueden permitirse algunos privilegiados.

Próxima estación: el espacio
Space Adventures, Space Island y Virgin Galactic podrían considerarse las agencias de viajes más innovadoras del planeta. Aunque tienen nombre de película de ciencia ficción, su negocio es una realidad que funciona con resultados más que satisfactorios. Virgin Galactic Airways, del multimillonario Richard Branson es, tal vez, las más revolucionaria. Desde hace años, trabaja para convertirse en la línea aérea de las estrellas y permite viajar al espacio por 200.000 dólares. Xavier Gabriel, el lotero de Sort, ya ha reservado su pasaje a bordo de la Space Ship One, viaje que lo convertirá en el primer turista espacial español. Pero la idea de negocio de Virgin va más allá de los viajes para millonarios y trabaja en el desarrollo de la Space Ship Two, que permitirá volar a precios más bajos, o en la creación de hoteles en el espacio. Por su parte, Space Island trabaja en la construcción de una estación espacial y una flota de transbordadores y Space Adventures, la promotora de llevar al espacio a Dennis Tito, primer turista espacial de la historia, ha convertido ya a más de 150 clientes en casi astronautas. La compañía, ofrece por ejemplo, vuelos gravedad cero, un viaje en avión especial que recrea el efecto de la ingravidez. Por unos 9.500 dólares se puede viajar a dos veces la velocidad del sonido más allá de la atmósfera y permanecer allí durante 30 segundos. Algo más caros resultan los vuelos orbitales que por veinte millones de dólares incluyen una semana en la Estación Espacial Internacional y el programa de entrenamiento intensivo de seis meses, o los vuelos suborbitales, que te alzan a 24 kilómetros sobre la Tierra por 102.000 dólares. Si nuestro presupuesto es más limitado también existen programas a precios más terrenales que permiten vivir una semana en el centro Zvozdni Gorodok (Rusia) como auténticos astronautas con entrenamiento espacial, uso del simulador de la navoyuz, vuelos en microgravedad, centrifugadora para simular la aceleración de un cohete despegando y ensayo de paseos espaciales en una gran piscina. Destinia.com, la agencia de viajes online, ha firmado un acuerdo de colaboración con Space Adventures y pone a nuestro alcance estos programas desde su página web.

Con vistas a la Tierra
Y una vez en el espacio ¿habrá donde ir? Pues parece ser que ya hay fecha para la inauguración de la primera nave-hotel. En el 2018 Buzz Aldrin, el segundo hombre que pisó la Luna, proyecta ofrecer alojamiento, instalaciones deportivas, centro de diversión y todas las comodidades para la estancia de los turistas en el espacio. Otros proyectos como el del danés HansJurgen Rombaut buscan situar un complejo cósmico, el Schroter’s Valley, cerca del valle más ancho de la Luna Y en España, el Equipo Claramunt ha desarrollando un prototipo de habitación de hotel espacial, la Galactic Suite (en las fotos). El hotel tiene aspecto de racimo de uvas y de un núcleo parecido a un satélite “cuelgan” las habitaciones en forma de cápsula con un gran ventanal hacia el espacio.